• El estudio ha consultado a 2.305 alumnos de 14 universidades sobre sus ingresos, ahorro o seguridad financiera en España y Portugal.
  • El estudio recomienda abordar la menor confianza de las mujeres en áreas técnicas financieras para cerrar cualquier brecha de autoeficacia.
  • Además, se señalan fortalezas como la disposición general de los jóvenes hacia el desarrollo de actitudes responsables en educación económico-financiera.

Fundación Contea publica la tercera edición de su estudio sobre las percepciones, conocimientos y actitudes de estudiantes en materia de educación económico-financiera (EEF)“Importancia de la educación económico-financiera en alumnos de primer curso de Administración de Empresas”. La investigación ha consultado a 2.305 estudiantes de 14 universidades en España (8), principalmente, y Portugal (6) sobre ingresos, ahorro o inversión, entre otros aspectos, ofreciendo datos y recomendaciones dirigidas a la comunidad educativa.

La investigación, centrada en nueve dimensiones de la EEF, revela que los jóvenes encuestados prestan especial atención a los usos del dinero ingresado, reconocen como importante el control del gasto, y sobre todo entienden la relevancia de su planificación y gestión presupuestaria. Sin embargo, dimensiones como el “ahorro” (la reserva de ingresos no gastada), la “inversión” ola “seguridad financiera” muestran actitudes más neutrales o menos sólidas. De forma global, los resultados muestran que los estudiantes poseen una actitud y disposición favorable hacia los contenidos de EEF (3.9 media en escala Likert de 1 a 5, donde 1 = Totalmente en desacuerdo y 5 = Totalmente de acuerdo).

El estudio, desarrollado a través de 59 preguntas, señala varias fortalezas y debilidades en cuanto a la actitud de los estudiantes de primer curso de grados relacionados con ADE. Estos datos, sobre la disposición hacia la EEF, son un primer paso para que responsables públicos y administraciones puedan trasladarlos a una aplicación real. 

Fortalezas:

  • Se reconoce especialmente su utilidad para planificar el futuro y administrar el dinero, aunque los portugueses lo hacen con mayor intensidad y menor dispersión, ofreciendo una base para la aplicación real de conductas financieras responsables.
  • El estudio indica que el aprendizaje experiencial (learning by doing) funciona en EEF. Las universidades pueden promover simulaciones y prácticas que brinden una experiencia análoga a manejar ingresos, e independiente del empleo.
  • En cuanto a seguridad financiera, en líneas generales, existe conciencia de que endeudarse poco y ahorrar equivale a mayor seguridad económica personal, aunque hay que tener en cuenta el contexto de dependencia familiar.
  • Se sugiere que los esfuerzos educativos en el nivel preuniversitario (p.ej., la inclusión de asignaturas optativas de Economía y Empresa en bachillerato en España) y la concienciación social sobre la relevancia de la cultura financiera están dando frutos en cuanto a la mentalización de los jóvenes.

Debilidades:

  • La menor confianza de las mujeres en áreas técnicas financieras debe abordarse fomentando su participación en actividades financieras y tecnológicas para cerrar cualquier brecha de autoeficacia.
  • Existen lagunas de conocimiento en materia de inversión, garantías, sistema financiero o derechos del consumidor, comprensibles en su etapa pero que deben ser tomados en cuenta por los contenidos universitarios.
  • En España, no todos los estudiantes tienen garantizada una formación financiera sistemática antes de ingresar a la universidad, lo que genera desigualdad en la alfabetización económica y financiera.
  • En Portugal, el sistema educativo no incorpora de forma explícita ni obligatoria contenidos de economía o finanzas en el currículo común de la enseñanza secundaria.

España vs Portugal:

  • El alumnado portugués muestra una mayor sensibilización hacia aspectos éticos y sociales de consumo, posiblemente derivada de un currículo más centrado en competencias ciudadanas y sociales.
  • Sobre conocimientos técnicos de inversión, los estudiantes españoles presentan puntuaciones más elevadas, que podrían atribuirse a la mayor proporción de alumnado español que cursa asignaturas de economía en el bachillerato.
  • Sobre entidades financieras y digitalización, ambos países presentan puntuaciones elevadas, aunque los portugueses se sienten más cómodos ante el uso de tecnologías financieras y los españoles manifiestan más dudas en aspectos como las criptomonedas o la regulación financiera.

¿Por qué un estudio sobre alumnos de primer grado de ADE?

En el entorno universitario de titulaciones económico-empresariales, cabría esperar un interés y conocimiento financiero superiores al promedio de jóvenes, dado que muchos estudiantes han elegido carreras afines. Sin embargo, estudios previos revelaron que incluso entre estudiantes de ADE de primer curso hay lagunas importantes en conceptos como la planificación presupuestaria, la inversión o la seguridad financiera. Esto sugiere que la formación preuniversitaria no garantiza por sí sola una alfabetización financiera sólida, siendo necesario reforzar estos contenidos en la etapa universitaria.

Por ello, los estudiantes de primer curso de grados relacionados con ADE, los más expuestos previamente a contenidos de cultura financiera, aportan valiosa información sobre la percepción de un conjunto importante de jóvenes en una etapa de crecimiento y formación en temas económicos-financieros.

Entidades del estudio:

Fundación Contea y, su entidad promotora, la Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas (AECA), han editado la tercera edición del estudio en colaboración con el Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito (FGD) y la participación de 14 universidades:

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