Fundación Contea  y la Universidad de Málaga (UMA) celebraron ayer el foro La importancia de la educación económico-financiera: la necesaria conexión entre etapas educativas”, una sesión entre profesores y representantes institucionales para conocer la posición de los actores involucrados en el desarrollo de la Educación Económico-Financiera (EEF) en las aulas españolas. Durante la cita, celebrada en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la UMA, participaron, junto a los docentes, Banco de España, el Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito y Edufinet. 

La sensibilización por la Educación Económico-Financiera, más en escenarios de creciente incertidumbre económica, es fundamental para el desarrollo personal de los jóvenes. Así, el último estudio nacional de Fundación Contea “Importancia de la educación económico-financiera en alumnos de primer curso de Administración de Empresas” revela que los jóvenes reconocen más importante el control de sus gastos o gestión de un presupuesto que el consumo inteligente o el ahorro.

También es relevante para la salud de las economías nacionales ya que aquellas con mejor implantación y mejor desarrollo en sus sistemas educativos de la educación económico-financiera tuvieron repercusiones más leves frente a la Gran Recesión del 2008, según el estudio de Fundación Contea y Fundación PwC “Por qué educar en economía familiar y empresarial”

Declaraciones por ponente:

Unos de los pilares para el desarrollo de una mejor EEF son los profesores. Para Ana José Cisneros, Decana de la Facultad de CC. Económicas y Empresariales de la UMA, “es muy importante la formación que reciban los docentes que van a impartir materias en EEF”. Además, reclamó que “se le deben proporcionar recursos y herramientas adecuadas a cada nivel educativo”, siendo imprescindible que se realice de forma continua “ya que nuestra realidad financiera cambia mucho y muy rápidamente”. 

Por su parte, José M. Domínguez, director de Edufinet, aludió a las lecciones a aprender del caso británico donde “existe una falta de enfoque pedagógico adecuado en muchos de los recursos disponibles” y se produce una “ausencia de coordinación y de control de calidad de estos, limitando el uso por los docentes.”

Asimismo, Roberto España, responsable de la División de Educación Financiera del Banco de España, enfatizó que “yo no me atrevo a decir que no hay presencia de la EEF en el currículum escolar. El debate con el ministerio me lleva a entender que lo hay, y que lo hay en la LOMLOE más que en LOMCE. Se han hecho algunos esfuerzos por mejorarlo, pero a mi juicio los resultados son insuficientes”. 

Por su parte, Ana Lillo, directora Jurídica del Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito (FGD), recalcó la importancia del conocimiento financiero y cómo nos permite prevenir, estar informados, saber elegir libremente y conocer los riesgos. Sin embargo, advirtió del desconocimiento que existe sobre las entidades nacionales, como el FG, e internacionales que trabajan en el aseguramiento de los sistemas económicos. 

En experiencia de José M. Puentes, profesor de Economía de Secundaria en el Instituto Emilio Prados, insistió en “que la presencia de la economía es insuficiente como disciplina transversal”, insistiendo en que “nuestros alumnos van a ser futuros trabajadores, empresarios, inversores, votantes, y deben tener un conocimiento financiero que les haga responsables”. “En la crisis de 2007, las personas con menor cultura financiera fueron las que más sufrieron la crisis”, recordó. 

Asimismo, José Antonio Molina, profesor de Economía y Finanzas en Bachillerato del Colegio Virgen Inmaculada-Santa María de la Victoria, advirtió las limitaciones de no contar con cultura financiera: “Cualquiera que quiera tener una iniciativa para mejorar su situación, con frecuencia carece de formación para impulsar el proyecto porque no sabe manejar los recursos y cómo organizarlos”, señalando a la Administración la necesidad de materializar las iniciativas en recursos.  

Finalmente, José Luis Lizcano, patronato de Fundación Contea y director gerente de AECA, reafirmó el gran consenso que existe entre las entidades profesionales sobre la necesidad de potenciar la formación y habilidades en economía, contabilidad, emprendimiento para su desarrollo personal, familiar y profesional.